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Bariloche

San Carlos de Bariloche Todo PatagoniaLa ciudad de San Carlos de Bariloche o simplemente Bariloche fue fundada oficialmente el 3 de mayo de 1902. El nombre Bariloche proviene del idioma mapuche, y es un derivado de la palabra vuriloche, que significa “gente del otro lado de la montaña”. Este nombre le daban los mapuches de Chile a los habitantes del lado Este de la cordillera. San Carlos se originó a partir del almacén de ramos generales de Don Carlos Wiederhold, un inmigrante chileno de origen alemán instalado en 1895 en el actual centro de la ciudad. Luego, al fundarse la ciudad, el nombre fue mal entendido en una carta que le fue enviada a Wiederhold, pasando de Don Carlos a San Carlos, mezclando así su nombre con el de la ciudad.

 

Como Llegar a Bariloche

La ciudad está ubicada en el margen sur del lago Nahuel Huapi, en la provincia de Río Negro, Argentina. Se encuentra rodeada por tres lagos: Gutiérrez, Moreno y Mascardi, y en sus alrededores se encuentran varios cerros, entre los que se destacan el Otto, el Catedral, y el Campanario, todos ellos con medios de elevación hasta la cima.

Diversos medios de transporte llegan a la ciudad, incluyendo vuelos domésticos e internacionales que arriban al aeropuerto de Bariloche . En automóvil se puede llegar por las rutas nacionales 23, 40 y 231.

Bariloche se encuentra a 1640 km. de Buenos Aires, por ruta, lo que corresponde a unas 20 horas de viaje en automóvil o bus, o unas 2 horas de vuelo.

Tips y que hacer en Bariloche

Cerro Catedral

A menos de 20 kilómetros de Bariloche y dentro del Parque Nahuel Huapi, el Cerro Catedral es el principal centro de esquí del país y uno de los mejores complejos invernales de Latinoamérica. Para la temporada 2012 se incorporó la novedad de las bicicletas de nieve, una actividad para todo tipo de viajero, ya que no requiere experiencia previa. Además, se puede andar en trineos, motos de esquí, cuatriciclos, y por supuesto, hacer esquí o snowboard. La cumbre está a más de 2300 metros sobre el nivel del mar.

Parque Tematico Nahuelito

Es una visita obligada para toda la familia. Está ubicado en la avenida Bustillo, en el Circuito Chico de la ciudad. Permite recorrer la prehistoria del lugar, en un sendero de medio kilómetro. El bosque encantado, las réplicas de los dinosaurios que habitaron en la zona y el ¨dino store¨ son algunas de sus atracciones principales. El lugar toma el nombre de Nahuelito, a raíz de una supuesta criatura acuática que, según la creencia popular, vive en el lago Nahuel Huapi. Los escoceses tienen su equivalente, el Nessie.

Circuito Grande

Es uno de los recorridos más extensos que puede hacerse en un día. Son 250 kilómetros, partiendo desde Rincón Chico para regresar a Bariloche desde Villa La Angostura. El viaje comienza por la RN 237, bordeando el Limay. Y a lo largo del día se recorre Confluencia, Cuyín Manzano, el río Minero, Traful, Puerto Arrayán y El Portezuelo, además de la Ruta de los Siete Lagos. Cuando termine el día, se habrán recorrido miradores, formaciones rocosas de formas extrañas, lagos y fabulosos bosques.

Rafting

Aunque puede hacerse durante todo el año, los meses de verano son los más recomendables porque los ríos traen mayor caudal de agua. El Limay y el Manso son los preferidos y escenario de la mayoría de las excursiones. En el primero, los rápidos son de clase II y III, tranquilos y aptos para toda la familia. Hay playas de arena, con un escenario bellísimo de bosques patagónicos. El Manso, por su parte, requiere de cierta experiencia y ofrece cascadas, olas y un tobogán. Las travesías suelen durar todo el día.

Visitar el museo de Chocolate

Visitar el museo es conocer un pedazo de la historia de Bariloche. Aldo Fenoglio fue uno de los primeros artesanos del chocolate en la ciudad. A mediados de los ‘40, comenzó a vender bombones y tabletas en una confitería. Con el tiempo, fue ganando fama con sus especialidades: chocolate en rama, alfajores y el panforte (un postre con frutas y frutos secos). En el lugar, se enseña el proceso de fabricación y se cuenta la historia de la firma. Además, hay una galería de viejas fotos, que muestran cómo era la ciudad en aquellos años. Las visitas guiadas se realizan durante todo el día. Y, como no podía ser de otra manera, concluyen con una degustación de productos.

Cerveceria Blest

Una vieja camioneta que transportaba barriles da la bienvenida a esta fábrica, la pionera en producir cerveza artesanal en el país. El lugar es acogedor, con mucha madera y ventanales que dan hacia el jardín. El visitante podrá conocer el proceso de elaboración de la bebida y, claro, disfrutar de las variedades que se producen: Pilsen, Bock, Stout, Scotcht Ale y Frambuesa. Además, se ofrece una sidra artesanal que tiene el sugerente nombre de Pecado original. Para no tomar alcohol con el estómago vacío, se pueden consumir algunas de las tablas de picadas con productos ahumado

Playa Bonita

Aunque esté ubicada en la Patagonia, Bariloche también ofrece bellas playas. El balneario está a sólo ocho kilómetros del centro de la ciudad y se accede con vehículo o en colectivos urbanos. En la playa de canto se pueden hacer diversos deportes acuáticos o disfrutar de un trago en algunos de los bares instalados en el espigón. También se puede navegar hasta la isla Huemul, que está a poco más de mil metros de la costa, o a la isla Gallina. Si se decide hacer kayak u otro deporte, no se debe olvidar llevar traje de neoprene, ya que el agua es fría durante todo el año.

Buceo en el Nahuel Huapi

La Isla de las Gallinas está a sólo dos kilómetros de la costa del lago. Es el escenario elegido para la práctica del buceo porque está protegida de los vientos. Al llegar en la embarcación, se nota la claridad del agua, que alcanza una visibilidad de hasta 22 metros. En el lugar, una operadora de buceo instaló un parque subacuático artificial. Allí se pueden realizar inmersiones entre bosques sumergidos y ver de cerca una silueta tallada del Dios del Mar Neptuno. Los buzos también instalaron bajo el agua la silla de un teleférico para fotografiarse cómodamente durante las prácticas. Se llega hasta una profundidad de 15 metros.

Fiesta en la Noche

Desde hace varias décadas, Bariloche es sinónimo de viaje de egresados y de diversión. Por eso, la oferta de boliches de la ciudad es una de las más amplias y con mayor calidad del país. Grisú se instaló a finales de los ’60 y hoy es un clásico. Ubicada en el sector donde están todas las discos, sobre la costa del Nahuel Huapi, tiene seis pisos y tres pistas. Además, es conocida por sus efectos especiales y los variados estilos de su música. Otros boliches para visitar en Bariloche son Cerebro, Rocket, By pass y Genux.

Pescado y Carnes

En la mayoría de los restaurantes de la ciudad sirven truchas y salmones en general. Se preparan a la parrilla, con salsas o en pastas rellenas, como ravioles y sorrentinos. Otras de las delicias de la zona son los ahumados y los ciervos. Los más audaces pueden probar el curanto. Se trata de un plato mapuche que consiste en cocinar carnes de vaca, cordero y cerdo con verduras en un hoyo cubierto con tierra. La Casita Suiza, muy cerca del centro, tiene el plato en su carta